Historia

27 de enero: Día de la Memoria del Holocausto

El 27 de enero ha sido designado por la Asamblea General de las Naciones Unidas como el “Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto y la Prevención de los Crímenes contra la Humanidad”, y por la Unión Europea como “Día Europeo de la Memoria del Holocausto”.
UNESCO.

El 27 de enero de 1945 se liberó el campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau, el símbolo de la barbarie donde fueron asesinados más de un millón y medio de seres humanos. Pero otros varios millones fueron vilmente exterminados por la maquinaria nazi en otros lugares de infausto recuerdo como Treblinka, Sobibor, Mauthausen, Chelmno, Belzec y tanto otros. Nombres y lugares que forman parte del más oscuro patrimonio cultural europeo y mundial.

Un día como hoy es una magnífica ocasión para que los ciudadanos recuerden y condenen el enorme horror y la tragedia del Holocausto, pero también para aprender una vez más la lección más general de los peligros que derivan de la persecución de las personas por motivos de raza, origen étnico, religión, categoría social, convicciones políticas u orientación sexual.

Movimiento contra la Intolerancia.

Queremos recordar a todas y cada una de esas víctimas del Holocausto, judíos en su inmensa mayoría, pero también cristianos, opositores políticos y prisioneros de guerra, gitanos, homosexuales, disminuidos físicos y mentales, etc.

¡Qué jamás se pierda la memoria de sus vidas! ¡Qué no se borre nunca su nombre de la Historia! ¡Qué aunque pasen mil años, no olvidemos las experiencias vitales de las víctimas! No son sólo un número o una cantidad. Son personas reales, con nombre y apellidos, con familias, sentimientos, sueños e ilusiones por cumplir que fueron truncados por la ignominia del régimen totalitario nazi.

Y lo queremos recordar para que nunca se vuelva a repetir.

Desde los colegios un grupo cada vez más numeroso de docentes hemos incluído el estudio profundo del Holocausto como elemento didáctico imprescindible para la formación de las nuevas generaciones. Es uno de los hechos más luctuosos de la Historia, algo terriblemente real, que si hubiéramos imaginado seguramente no hubiera sido tan terrible como realmente fue. Y hay que abrirle los ojos a los jóvenes sobre la necesidad de conocer nuestro pasado más oscuro y hacer pedagogía del Horror. Con responsabilidad y coherencia, pero sin omitir los efectos y las consecuencias de barbaridades como ésta.

Pretendemos que nuestros chicos y chicas conozcan el pasado para no caer en los mismos errores

Llegada de un grupo de judíos húngaros a Auschwitz en 1944. Foto original de Ernst Hofmann o Bernhard Walte.

Queremos educarlos en la tolerancia y en la diversidad, en la concepción de que todos somos humanos e iguales, que debemos tratarnos como hermanos y caminar juntos, huyendo de cualquier forma de totalitarismo e ideas radicales que nos podrían conducir de nuevo a la humillante experiencia que fue para el género humano el Holocausto.

La necesidad y la razón de la presencia del Holocausto en la escuela nos la ofrece aquel que ideó, provocó y perpetró el mismo Holocausto, Hitler, que dijo: «La más importante lección de Historia es que nunca se aprenden las lecciones de Historia». Su presencia implica que jamás se vuelva a repetir lo que se intentó y que fue la eliminación de las personas por pensar de una determinada forma, por rezar a un Dios determinado o tener un color de piel u otro. El Holocausto es el dique de contención contra el fanatismo y la inhumanidad. Es, en definitiva, el convencimiento que el odio no puede tener la última palabra a la hora de construir el futuro y el porvenir de la humanidad.

Prendamos pues nuestras velas de la memoria:

En memoria de los seis millones de judíos asesinados en guetos, persecuciones y campo de concentración.

En memoria del millón y medio de niños judíos menores de 16 años asesinados por los nazis.

En memoria de los otros colectivos que padecieron la barbarie nazi: gitanos, discapacitados, homosexuales, prisioneros de guerra, republicanos españoles, testigos de Jehová, católicos y otros colectivos.

En memoria de los justos entre las naciones, aquellos quienes, a riesgo de sus vidas, salvaron a miles de perseguidos, y en memoria de quienes fueron protegidos por los Justos.

En memoria de los supervivientes, que rehicieron sus vidas y que nos transmitieron con sus valiosos testimonios la memoria de lo que ocurrió para que jamás la olvidemos. Por la preservación de la memoria y por la ineludible responsabilidad de luchar contra el negacionismo, rechazar el odio, combatir la indiferencia y elevar los principios de la convivencia y de la vida misma.

Círculo de Bellas Artes de Madrid.

¡Qué la llama que hoy encendemos represente a esas miles de víctimas asesinadas!

Recordémoslas y seamos conscientes de que algo tan terrible jamás debería volver a suceder. Que esa llama que les representa permanezca encendida para siempre en nuestras almas, en nuestros corazones y en nuestra memoria.

Y fue hace no mucho tiempo. No muy lejos.

Enlaces de interés

Participa si lo deseas en la campaña digital #weremember.

Erinnern Macht Frei -la memoria os hará libres- Proyecto educativo sobre el Holocausto Premio Nacional Ángel Sanz Briz del Ministerio de Educación y Ciencia 2019 al mejor proyecto en bachillerato.

Visita la web del museo de Yad Vashem que preserva la memoria de las victimas del Holocausto en Jerusalén. Visita la web en la que puedes incluso hacer un recorrido virtual de la tristemente más conocida adolescente de este periodo: Anna Frank.

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