Santa Águeda en Euskadi es una de las tradiciones más representativas del calendario cultural vasco. Su origen combina elementos religiosos con costumbres populares. Con el paso del tiempo, esta celebración se ha convertido en un símbolo de identidad y participación comunitaria.
Santa Águeda, también conocida como Ágata de Sicilia, fue una mártir cristiana del siglo III. Es venerada por su resistencia ante la persecución romana. La Iglesia fijó su festividad el 5 de febrero. Desde la Edad Media, su culto se extendió por Europa. También llegó al norte de la península ibérica.
En el ámbito cristiano, Santa Águeda simboliza fortaleza y dignidad. También representa protección. Tradicionalmente, su figura ha estado asociada a las mujeres.
Adaptación de la festividad de Santa Águeda
En el País Vasco, la festividad de Santa Águeda adoptó una forma muy particular. La celebración más conocida tiene lugar la víspera, el 4 de febrero. Ese día, grupos organizados en cuadrillas recorren calles y barrios. Cantan coplas en honor a la santa.
Durante los recorridos, se recogen donativos. Estos suelen destinarse a causas benéficas o sociales. De este modo, la festividad refuerza su carácter solidario. Aunque antes participaban sobre todo hombres jóvenes, hoy es una celebración inclusiva. También participan mujeres, niños y personas mayores.

Uno de los elementos más característicos es la makila, un bastón de madera tradicional. Se golpea rítmicamente contra el suelo mientras se canta. Este gesto simboliza el despertar de la tierra. Está relacionado con el ciclo agrícola y el final del invierno. Por ello, se asocia a posibles raíces precristianas.

Dimensión popular y comunitaria
Las coplas de Santa Águeda se cantan tradicionalmente en Euskera. Combinan alabanzas a la santa con referencias locales. También incluyen peticiones simbólicas. A cambio, los vecinos ofrecen alimentos o donativos. Esto fortalece la cohesión social.
Con el paso del tiempo, la celebración ha evolucionado. Hoy se considera un evento cultural e identitario. Su significado va más allá del ámbito religioso.
En general, el origen de la festividad de Santa Águeda en Euskadi es fruto de la cristianización de rituales antiguos. La tradición religiosa se fusionó con costumbres agrarias y populares. En la actualidad, sigue siendo una de las celebraciones más reconocibles del País Vasco. Destaca por su carácter participativo y simbólico.

