El día internacional de la mujer y la niña en la ciencia es una fecha clave para promover la igualdad de género y el acceso de igualdad de mujeres y niñas a los ámbitos científicos y tecnológicos. Su objetivo principal es visibilizar la importancia de la participación femenina en estos campos.
Esta conmemoración fue proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en diciembre de 2015. Su finalidad es promover la participación plena en igualdad de condiciones de las mujeres y las niñas en la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM).
Se celebra anualmente el 11 de febrero. Esta iniciativa surgió para abordar la subrepresentación de las mujeres en campos científicos, donde representan menos del 30% de la fuerza laboral global en investigación y desarrollo, según datos de la UNESCO.
Importancia del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia
Actualmente, las mujeres representan solo alrededor del 28% de los investigadores en el mundo (UNESCO, 2023), y en algunos países, esta cifra es aún menor, especialmente en áreas como la ingeniería y la tecnología, donde no supera el 10%.
Además, diversos estudios demuestran que los equipos científicos diversos producen resultados más creativos y eficaces. Por ejemplo, la inclusión de mujeres ha contribuido a importantes avances en medicina, como el desarrollo de vacunas, y en tecnología, como la inteligencia artificial ética.
Sin embargo, persisten numerosos desafíos. Entre ellos destacan la violencia de género, la falta de modelos a seguir y las brechas salariales. En muchos casos, las mujeres ganan entre un 20% y un 30% menos que sus compañeros en áreas STEM.
Objetivos principales
Eliminar barreras de género: combatir estereotipos, discriminación y desigualdades que limitan el acceso de mujeres y niñas a la educación científica y a las carreras en STEM.
Inspirar y empoderar: fomentando vocaciones desde edades tempranas. Para ello, es fundamental destacar el papel de las mujeres en los avances científicos a lo largo de la historia.
Festividad Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia
Cada 11 de febrero, se organizan eventos a nivel mundial. Entre ellos se incluyen conferencias, talleres y exposiciones en escuelas y universidades.
Asimismo, se entregan premios como el L’Oreal-UNESCO For Women in Science, que reconoce a investigadoras destacadas. Además, se impulsan campañas en redes sociales con hashtags como #WomenInScience o #DíaDeLaMujerYLaNiñaEnLaCiencia.
Por otro lado, se desarrollan iniciativas educativas, como programas de mentoría dirigidos a niñas, especialmente en países en desarrollo.
Mujeres destacadas en la Ciencia
A lo largo de la historia, numerosas mujeres han realizado aportaciones fundamentales al conocimiento científico.






Pioneras de la ciencia
Marie Curie fue la primera mujer en ganar un premio Nobel y obtenerlo en dos disciplinas diferentes: Física y Química. Además, fue pionera en el estudio de la radiactividad.
Por su parte, Rosalind Franklin realizó aportaciones fundamentales al descubrimiento de la estructura del ADN. Sin embargo, su trabajo fue reconocido plenamente en su momento.
Asimismo, Ada Lovelace es considerada la primera programadora de la historia. Colaboró con Charles Babbage en la máquina analítica en el siglo XIX.
Científicas del siglo XX y XXI
Jane Gooball: revolucionó el estudio de chimpancés y promovió la conservación del medio ambiente a través de sus investigaciones.
Por otro lado, Katherine Johnson fue una matemática esencial en el programa espacial de la NASA. Gracias a su trabajo, fue posible el éxito de varias misiones espaciales.
Finalmente, Chien-Shiung Wu: conocida como la «Primera Dama de la Física», realizó experimentos fundamentales en la década de 1950. En consecuencia, su trabajo revolucionó la física de partículas.
El Día Internacional de la Mujer y la Niña en la ciencia pone de manifiesto la necesidad de seguir avanzando hacia una ciencia más inclusiva e igualitaria, donde el talento y la vocación no estén condicionados por el género.
Además, esta fecha resalta la importancia de la educación temprana y del acceso equitativo a la formación científica. Estas herramientas son esenciales para reducir la brecha de género.
Asimismo, invita a reflexionar sobre la responsabilidad de instituciones, centros educativos y de la sociedad en general. Crear entornos libres de discriminación es clave para fomentar la participación, el liderazgo y la permanencia de mujeres y niñas en la ciencia. Promover la igualdad en este ámbito no solo es una cuestión de justicia social, sino también una condición esencial para el progreso científico y el desarrollo sostenible.


