Arte y patrimonio

Ella y Pitr: arte urbano a gran escala

Gigantes pero invisibles. Así son las figuras que los artistas Ella y Pitr pintan en azoteas, techos o grandes extensiones de terreno, mostrando un arte callejero muy particular.
Saint-Etienne, stade Geoffroy Guichard, 2016.

Del graffiti al fresco mural

Aunque el arte urbano, más conocido como “street art”, surgiría a principios del siglo XX, gracias a los frescos de propaganda política, no es hasta los años 60 cuando se empieza a desarrollar como movimiento artístico en Estados Unidos. Su objetivo es democratizar el arte, hacerlo accesible a todos, pintando calles, muros…, con mensajes muy significativos y profundos, que todos podamos entender.  Aunque generalmente pasan desapercibidas, este tipo de manifestaciones artísticas ofrecen muchas sorpresas y posibilidades de interpretación.

Su forma más primitiva de expresión es el “graffiti”, que en principio consistía en una simple firma en los muros, considerada como un acto vandálico. Éstos se fueron perfeccionando poco a poco, hasta tener varias categorías: El “tag”, marca realizada rápidamente con un aerosol, el “flop”, como el anterior pero más elaborado, el “graff”, una composición más compleja y sofisticada, cuyas letras pueden aparecer descompuestas y en desorden, y por último el fresco mural.

Mientras que Inés sueña de camping, 2016.

A esta última categoría pertenecen Ella y Pitr, artistas que se conocieron pintando los muros de Saint-Etienne en 2007, y decidieron combinar y mostrar su imaginación, creatividad, talento e intuición a lo largo del mundo, compartiendo vida profesional y personal.

Ella y Pitr.

Personajes realistas de grandes dimensiones

Su objetivo es poner el arte al servicio de la gente, revitalizando y aprovechando espacios vacíos. Aunque en principio realizaban lienzos y dibujos, tanto en exterior como en interior, muchos expuestos en la Galería “Le Fevre & Groze”, se han dado a conocer sobre todo por sus figuras colosales realizadas en techos o azoteas, que no dejan indiferente a nadie…cuando por fin las vemos! Estos gigantes tumbados y dormidos, ocupan enormes superficies, y están realizados aplicando la pintura con vaporizadores. Sus creaciones desprenden intuición, melancolía, creatividad y espontaneidad, siguiendo la influencia incluso de personajes de cuento, y solo pueden ser vistas a mucha distancia o directamente desde el aire, por lo que suelen pasar desapercibidas.

Bombay Sassoon Dock, 2017.

Son personajes de clase media o baja, de mediana edad o avanzada, que transmiten una crítica de nuestra sociedad, asistiendo de manera desapercibida y en la sombra al mundanal ruido, al frenesí y al estrés producido por millones de personas y coches que pasan, a veces por encima de ellos. Es un mundo que les parece lejano, donde el medio ambiente se degrada cada vez más, y que les cae encima como una losa que deben aguantar con resignación, como si se hubieran quedado en el pasado y no pudieran adaptarse a los avances del presente.

Lucette o la incomprensión de sí mismos, Montréal, 2016.

Por ejemplo su gran fresco “Lily y Olaf”, realizado a las afueras de una ciudad Noruega en 2015, se catalogó como el mural al aire libre más grande del mundo, mostrando una mujer gigante a la que se le cae una figurita del rey Noruego Olaf I, simbolizando quizá la caída de las jerarquías sociales, en favor de una mayor igualdad.

Lily y Olaf, 2015.

Más peculiar todavía es su “abuela gigante”, la más grande del mundo, pintada en el techo  del tercer pabellón del parque de exposiciones de París, que asiste silenciosa al ajetreo diario de esta zona comercial de paso constante de viandantes y de todo tipo de transportes.

La obra, creada en 2019 y titulada ¿Quel temps fera-t-il demain? (¿Qué tiempo hará mañana?), aludiendo a las futuras generaciones, ocupa 25.000 m2 de superficie, y se considera el fresco urbano más grande de Europa. Para pintar esta abuelita colosal y efímera que durará quizá hasta el 2022, los artistas necesitaron unos 1500 litros de pintura, que aplicaron con vaporizadores, en solo 8 días, gracias a la ayuda de voluntarios. Dormida y vestida con una especie de sudadera con los colores de la bandera francesa, señala con su enorme dedo la carretera llena de coches que le pasa por encima.

¿Qué tiempo hara mañana?, 2019.

A la vez, una bolsa de plástico aparece volando, como si se le hubiera escapado, ofreciendo una imagen poética y a la vez negativa, de dejadez, criticando la falta de cuidado del medio ambiente, y la cantidad de residuos que dejamos.

Es una obra que reflexiona sobre la rapidez del medio urbano, (¿Por qué no hacemos una pausa?) y la soledad e individualismo que podemos sentir, a pesar de tenerlo todo y de estar constantemente rodeados de otras personas. Sentimientos y sensaciones que pueden afectar no solo a los ancianos, que asisten a estos cambios con resignación, sino también a la juventud y a las futuras generaciones.

Nativo americano perdido en Chicago, 2016.

 ¿Qué será de ellos?

De esta manera, Ella y Pitr nos muestran un arte urbano diferente y peculiar, cercano y a la vez lejano, que nos avisa de los inconvenientes de la urbe y de su futuro incierto, en el que el  cambio climático y el cuidado del medio ambiente jugarán un papel importante.

Para saber más:
Www.pointcontemporain.com/ella-pitr
www.beauxarts.com
www.ellapitr.com
www.destinoinfinito.com

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